domingo, diciembre 30, 2007

monóculo fantástico

La miopía se caracteriza por la dificultad para ver bien objetos lejanos. Un ojo miope no puede enfocar objetos situados más allá de una determinada distancia denominada punto remoto. En una persona sin defectos ópticos el punto remoto se sitúa en el infinito.

Igual nunca me molesté en mirar demasiado a lo lejos.

La miopía se corrige mediante una lente divergente capaz de formar imágenes virtuales de objetos situados en el infinito en el punto remoto del ojo, donde éste puede verlos.

Qué maravillosos mis anteojos, me traen la realidad hasta un punto en que yo pueda verla.

Es posible aumentar el grado de miopía de una persona mediante malos hábitos como la lectura continuada a poca distancia.

Mis ojos tienen el zoom bloqueado, pero por el modo super macro:

(nature)








(desprendimiento)


(tres cuatro cinco)

(tres)



(+nature)



martes, diciembre 25, 2007

centímetros cuadrados

Hacen falta algunos centímetros en las despedidas, como parches, para ponerlos en lugar de la persona.

Porque, después de todo, cuando alguien se va, lo que no está más es eso: algunos centímetros que ocupaban espacio.

Los centímetros de mi mano ya no van a estar más cuando deje de escribir. Y cuando terminemos de desnudarnos y de hacer todos esos eufemismos nuestros, en mi lugar va a haber otros centímetros: de aire, o de persona no grata ocupando mi espacio.

Y sí, evidentemente es posible extrañar a una medida de longitud: lo estoy haciendo en este mismo instante, mientras duplico mi superficie en la otra dimensión del espejo. Y ya no somos dos, sino cuatro; las dimensiones se entrecruzan.

Y no hablo siquiera de centímetros cúbicos, porque mi visión sigue siendo plana. Incluso en tiempos tridimensionales y de simulación mediante cálculos, suelo quedarme en la ligereza de la superficie.

En principio pensaba que era sólo la exaltación de lo narrado, esa necesidad de ver todo como si estuviera escrito. Pero no. Las cosas son por naturaleza planas, más allá de que lo sean en la palabra o en lo cotidiano, que siempre y sin remedio termina por entrometerse: "mirá, te dejaste esos centímetros desparramados por ahí".

Todo se conserva casi tan plano como en el primer garabato, en la primera pintura. Y digo "casi" porque ahora, a simple vista, puede entremezclarse el tiempo, un recoveco más de nuestra mente, y no de las cavernas de lo primitivo.

Y si todo se queda en la superficie, en la vanidad de la base por la altura sobre dos -sobre nosotros dos- no es extraño que todo lo que vive en mí sean imágenes, y la extensión de tus centímetros de perfume, y de tus casi metros de silencio, y estos centímetros de texto, que sólo fluyen, vacíos por esencia, si la profundidad es una de las tres dimensiones de los sólidos.

menú navideño

sopa de arroz + seven up + una nuez + fiebre

domingo, diciembre 23, 2007

floaters

Floaters are deposits of various size, shape, consistency, refractive index, and motility within the eye's normally transparent vitreous humours.
Latin-derived muscae volitantes (meaning 'flying flies'), or French-derived mouches volantes, are a specific type of floater consisting of small spots whose presence is normal and attributed to minute remnants of embryonic structures in the vitreous humour.

viernes, diciembre 21, 2007

drexler

un día se vino a instalar
entre el mundo y mis ojos

un floater* (¿?)





*los floters son esos cositos que se ven cuando mirás algo, pero que no son parte de la realidad, sino de la vista. La peor definición, I know. Y me costó bastante encontrar el término en inglés para después llamarlos "cositos", pero la verdad es que no sé cuál es, ni si existe, la palabra en español.


miércoles, diciembre 19, 2007

nim

p. dice:

en handball...
ubicás el juego de los palitos
que hay que tachar
y el que se queda con el último pierde?

f. dice:

no...

p. dice:

que dibujás palitos así

IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

f. dice:

ahh
sí, qué tiene que ver con handball?

p. dice:

que cuando armaban equipos
yo me sentía el palito
todos luchaban para no quedarse conmigo

domingo, diciembre 16, 2007

sunday morning


cuando los sábados estoy despierta después de las 3 am, empiezo a pensar que todo debería durar unas horas:minutos:segundos menos

bueno, todo no

sábado, diciembre 15, 2007

punch drunk love



nunca he estado aquí, nunca he hecho esto

autorreferente



¿hay alguna pregunta más retórica?

viernes, diciembre 14, 2007

por otro lado

la certeza de que nunca vas a poder clavarle la mirada a alguien porque sos miope...

la respuesta a todo

Have you ever noticed that it is easy to see a star in the sky by NOT looking directly at it? It is actually easier to see a dim star at night by looking a bit off to the side of it. Try it! This is because the two types of photoreceptors (rods and cones) in the retina perform different functions and are located in the retina in different locations. The cones, which are best for detail and color vision, are in highest concentration in the center of the retina. The rods, which work better in dim light, are in highest concentration in the sides of the retina. So if you look "off-center" at the star, its image will fall on an area of the retina that has more rods!

jueves, diciembre 06, 2007

y con la vista enferma

Los lunáticos se recostaron sobre la tierra y miraron todo lo posible a la vez; como si pudiera no escapárseles nada entre tanta mierda de inmensidad.

Uno dijo que justamente eso era lo que le hacía mal: no poder concentrarse en nada.

A otro le vinieron a la mente todas las conversaciones que mantenía con sus múltiples personalidades, y quiso hacer algún comentario al respecto, pero la alarma sonó como siempre en el momento menos esperado. Era la hora de los premios.

-Qué infelices- dijo otro.

Los demás lo miraron de reojo y se tomaron de la mano.

-En este tipo de situaciones, los acontecimientos se suceden con la más amplia naturalidad, uno detrás de otro, y nadie espera ningún tipo de secuencia lógica- dijo uno de más allá, que observaba todo con aire orgulloso.

Los demás se tomaron más fuerte de las manos y empezaron a girar. Las canciones religiosas se las había enseñado uno que ya no estaba.

-Por lo general, cuando ya no están, no están- dijo el de las personalidades múltiples- a menos que disimuladamente los traigamos a la memoria.

Con "qué infelices", se refería a que se la pasaban repitiendo mentalmente las últimas palabras que habían escuchado, y a que separaban en sílabas con los dedos de las manos hasta que les daba un número par. Incluso a veces usaban sin querer estructuras gramaticales cada vez más complejas, cuando la enfermera había recomendado oraciones simples, sujeto y predicado, no más de seis palabras.

El que alguna vez había sido vendedor de diarios era el que todas las tardes conducía la ceremonia. Se jactaba de tener el mejor oído del sanatorio, porque escuchaba silbidos de trenes que nadie más era capaz de oir.

Una vez que hubieron entonado las canciones religiosas (con excepción, claro está, de una mujer que había sido prostituta, y que por su incapacidad de emitir palabra se conocía con el apodo de la mudita), la ronda se dio por terminada.

Los internos formaron un semicírculo. El vendedor de diarios se dirigió con solemnidad hacia el frente, se paró sobre un banquito de material y empezó a pronunciar las mismas frases que repetía cada tarde:

-Señoras y señores, desde el Teatro...

Los demás lo miraban con respeto y algunas risas. Respeto porque el canillita era un hombre bueno, al que todos conocían bien porque había ido a parar ahí hacía ya muchos años.

-Sin embargo, no hay tal cosa como una locura colectiva- anunció el de aire orgulloso, más conocido como el ingeniero, queriendo quizá hacer notar que él no era de los que se tomaban en serio la entrega de premios. Su interlocutor no era nada menos que uno de los doscientos hijos que, según su propio testimonio, se alternaban para ira visitarlo cada semana.

De los demás, muy pocos en verdad le prestaban atención a la ceremonia. Los más afortunados se hallaban sumergidos en un estado de continua y completa percepción. El verdadero interesado era un hombre muy rubio, casi albino, de unos treinta años y carácter violento, apodado el polaco.

La ceremonia concluyó cuando la enfermera le acercó la pastilla de las seis al de las múltiples personalidades.

martes, diciembre 04, 2007

carretera


[40 máxima]

El tiempo es como una de esas bicicletas en las que hay que pedalear de a dos.

A partir de una edad dejás de confundir tiempo con espacio.

La certeza de que nunca más vas a tener que decidir nada.

[vía exclusiva de salida a calles transversales]

A menos que alguien se cruce en la mitad del asfalto.

[peatones]

No importa cuánto tiempo lo medites, las decisiones se toman en menos de una milésima de segundo.

[fin de vía rápida]

Estrellarse contra los demás o estrellarse contra uno mismo.

[prudencia]
[precaución]
[peligro]

Siempre contra uno mismo.

[obligación de detenerse]

let's follow the cops back home