sábado, marzo 29, 2008
jueves, marzo 27, 2008
Ocupaciones raras
Qué maravillosa ocupación tomarse el 51 que va a Ezeiza, y sentarse a esperar en el Terminal A la llegada de algún pasajero solitario, de esos que llegan y miran de reojo al resto de la gente, como cabizbajos y culpables porque a ellos no los espera nadie, y entonces correr emocionado y con los brazos abiertos a darle un abrazo, y ante la sorpresa del recién llegado no atinar más que a unas afectuosas palmaditas en la espalda y a un guiño cómplice, para después señalar la salida más cercana y acompañarlo, y saber que al cruzar esa puerta él se tomará otro colectivo y todo se irá al diablo y será un jueves de un mes impar de un año bisiesto.
lunes, marzo 10, 2008
Estorbo al infinito
En Alberti y Tucumán hay una casa de fotografía con un cartel que dice BORRADO DE PERSONAS. Supongo que para aclarar dudas (la frase hace pensar en trabajos sucios, en asesinos a sueldo, en “borrar del mapa”) también hay un televisor en el que muestran en qué consiste el borrado.
Primero aparece la foto original: un matrimonio mirando a la cámara; ella con un vestido de novia de encaje drapeado y un ramo de flores, y él con chaleco, pantalón y camisa blanca. Una típica foto de casamiento. Pero además, del brazo de él, una señora bastante mayor peinada a la antigua y con collar de perlas.
Después comienza el borrado, que se parece a algún efecto raro de transición de diapositiva de Power Point (ése en que la imagen se va disolviendo hasta que aparece otra). Así, la vieja de la izquierda, la que estaba del brazo del novio pero no era la novia, va desapareciendo de a poco hasta que quedan solamente ellos dos.
A primera vista puede resultar excelente: no más fotos con ex-novios cortadas por la mitad ni personas borradas con liquid-paper en fotografías grupales de la escuela. Pero también puede resultar algo triste si uno es sensible y la vieja lo apena, o puede traer a la mente toda una serie de pensamientos-cliché, que por borrar una foto no borrás los recuerdos, que no se puede sacar tan fácilmente a una persona de la vida, y más.
Pero ojo: los principios de la teoría de la información en este caso no dejan de ser inalterables; el borrado no puede, además, reconstruir lo que no está en la foto, no hay forma de que no se reduzca la entropía de la imagen. La información de la foto resultante siempre será menor a la de la original.
Pienso en esto porque por un momento, mientras miraba desaparecer a la vieja, creí que así podía llegar a ver los adornos del fondo, o familiares que salieron tapados, o algún reloj de pared, o un barco (como si la persona borrada no fuera al infinito un estorbo); o incluso comprobar (suponiendo que llegara el BORRADO DE OBJETOS) si el cordero que me regaló Pablo una vez para mi cumpleaños realmente estaba ahí adentro.
Primero aparece la foto original: un matrimonio mirando a la cámara; ella con un vestido de novia de encaje drapeado y un ramo de flores, y él con chaleco, pantalón y camisa blanca. Una típica foto de casamiento. Pero además, del brazo de él, una señora bastante mayor peinada a la antigua y con collar de perlas.
Después comienza el borrado, que se parece a algún efecto raro de transición de diapositiva de Power Point (ése en que la imagen se va disolviendo hasta que aparece otra). Así, la vieja de la izquierda, la que estaba del brazo del novio pero no era la novia, va desapareciendo de a poco hasta que quedan solamente ellos dos.
A primera vista puede resultar excelente: no más fotos con ex-novios cortadas por la mitad ni personas borradas con liquid-paper en fotografías grupales de la escuela. Pero también puede resultar algo triste si uno es sensible y la vieja lo apena, o puede traer a la mente toda una serie de pensamientos-cliché, que por borrar una foto no borrás los recuerdos, que no se puede sacar tan fácilmente a una persona de la vida, y más.
Pero ojo: los principios de la teoría de la información en este caso no dejan de ser inalterables; el borrado no puede, además, reconstruir lo que no está en la foto, no hay forma de que no se reduzca la entropía de la imagen. La información de la foto resultante siempre será menor a la de la original.
Pienso en esto porque por un momento, mientras miraba desaparecer a la vieja, creí que así podía llegar a ver los adornos del fondo, o familiares que salieron tapados, o algún reloj de pared, o un barco (como si la persona borrada no fuera al infinito un estorbo); o incluso comprobar (suponiendo que llegara el BORRADO DE OBJETOS) si el cordero que me regaló Pablo una vez para mi cumpleaños realmente estaba ahí adentro.
viernes, marzo 07, 2008
Mi mp3 no reproduce ningún otro tema
(I'm sticking with you - The Velvet Underground)
Y mi celular a veces dice cosas inteligentes como:
no se permiten alarmas en el pasado
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