jueves, julio 31, 2008

El despertar


Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios

Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo

Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos

Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre

Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.

Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada

Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue

¿Cómo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?

¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?

El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde

Señor
Arroja los féretros de mi sangre

Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón

Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas

Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo

...............................................................................Alejandra Pizarnik, El despertar

sábado, julio 26, 2008

cómo se desarma una canilla

si de carteles tranquilizantes se trata, me quedo con uno que dice "cerrar con firmeza" y está en la canilla del baño de un lugar al que vamos seguido, porque nos gusta y desde que éramos chicas lo miramos con cariño, capaz por las fotos de ella fitzgerald o el juego de espejos, pero ahora más todavía por la tranquilidad que nos da ese cerrar con firmeza, ese saber que no va a pasarse para el otro lado, que vamos a dar un portazo en otro orden de cosas, o una patada, y ni una gota más, nada más que esa seguridad tranquilizante; y después sacudirnos las manos y salpicar todo el espejo, y que ella (tan rara, tan desconocida, tan boris vian) nos pregunte si queremos una toalla, y decirle que no, que a nuestros rulos les hace bien el agua, que es como aceto balsámico, tan oscura y dulce, tan desintoxicante y sucia, tan plein de vagues, y reirnos, con toda la presión del mundo contenida por algún mecanismo extraño, pero gracias igual, de verdad gracias, cómo te explico que tuviste un gesto tan maternal que casi se me cae una lágrima, que casi me pongo a llorar ahí y te abrazo, pero no, una lágrima no, jamás, mis lacrimales cerrados con firmeza;


y si de carteles que te dicen una cosa y después otra se trata, me quedo con uno del baño de dickens, ese mismo, porque nos está diciendo que cuidado, va a quedar goteando, y en cualquier momento, por cualquier motivo o sin ningún motivo se te va a caer una gota, como cuando esa navidad nos obligaste a salir corriendo para perdernos de vista, y él aullaba, y yo también, convertida en lobo, tratando de mantenerme lejos de mi misma para no venir a destruir mi propia casa, y de qué seguridad me estás hablando, y después llanto, y risa porque la gota cae por cada parte del cuerpo pero adentro es llanto, tanta tensión que necesito que me cierres con firmeza, con tu creer en algo, con eso que nos hace tan distintos, con tu creer que hay canillas que sí, con palabras que resuenan y ojalá la verdad, la razón, ojalá, ojalá le progrès y canillas que sí, cierran.

miércoles, julio 16, 2008

domingo, julio 13, 2008

diálogo interior

pero si me los saco no veo nada
pero no tengo nada que ver
pero no veo nada
pero no tengo nada que ver
(...)

sábado, julio 12, 2008

i keep the wolf from the door but he calls me up, calls me on the phone, tells me all the ways that he's gonna mess me up....

y no sé si era peor la pesadilla o que me dijeras disfrutála, no es más que eso, y todos tenemos que tener miedo de vez en cuando, y mañana va a haber luz y vas a estar tan insensible como siempre, tan estado de excepción cotidiana, tan poca consciencia; o capaz lo peor fue agarrar a alejandra, porque era la persona que estaba más cerca, porque el miedo inmoviliza y uno cree que las frazadas protegen, y levantarse en la noche no, jamás, herejía, ni un vaso de agua, porque un ronquido hace contener la respiración como un disparo, porque afuera están violando a un gato y yo me quiero quedar siempre en casa; capaz lo peor haya sido eso, estirar la mano a la mesa de luz en un trueque de tanta oscuridad, para que las palabras me entren por la boca del estómago y no por los ojos, porque a mí ella normalmente me llega, pero con miedo ni te cuento, y sobre todo porque en mis sueños el malo siempre tiene la boina negra de laura, y para ella es el miedo, el miedo con sombrero negro; y a esta altura de la vida no da para despertar a nadie, menos a una persona que en el sueño me acusaba de pedro y el lobo, me decía básicamente que la culpa era mía, y yo que no sabía cómo hacer para cerrar todas las puertas, para mantenerlo afuera a él que se reía y me daba tanta repugnancia como me da ahora asignarle esta tercera persona, cuando debiera ser nadie; tanto asco, te juro, que si me lo cruzo va a ser muy bolsa de cemento, muy ahora entiendo qué es lo que busca la gente cuando busca un poco de paz; y todo hasta que me di cuenta de que era muy parecido a estar en una casa ajena y querer cerrar una canilla y que gire eternamente, que te haga creer que va a parar por un segundo, a gotear al menos, y de repente zas, se pasó de vuelta para el otro lado, y el agua que sale como con más fuerza, con más ganas; era tan parecido a eso que me quedé dormida de nuevo, pero no tranquila sino como cuando se te duerme una pierna, así de doloroso y punzante, porque ahora resulta que mi aparato reproductor de los sueños entendió bien, le quedó claro de qué se tiene que agarrar cuando la temática es miedo.

sábado, julio 05, 2008

La mujer ideal no existe

Sancho Panza repitió, palabra por palabra, la descripción que el difunto don Quijote le había hecho de Dulcinea.
Verde de envidia, Dulcinea masculló:

-Conozco a todas las mujeres del Toboso. Y le puedo asegurar que no hay ninguna que se parezca ni remotamente a esa que usted dice.


Marco Denevi, Falsificaciones.


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